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El realismo en las mediciones

Fig 1: Técnica X-Y estereo.

El humano cuenta con dos oídos para captar la información sonora, una de las razones es que la binauralidad ayuda en el proceso de localización del sonido. En los estudio de grabación se utilizan técnicas con micrófonos (y reproducción) estéreo para agregar sensación de espacialidad y realismo al material grabado (ver A-B, Par, X-Y, MS). De similar manera existen técnicas de medición que ayudan a comprender cómo es la percepción del sonido.

Uno de los primeros problemas que se presenta es la diferencia entre la precisión y el realismo. Es claro que resulta muy difícil tener ambas. Un ejemplo es la respuesta en frecuencia, cuando se realiza una medición se pueden minimizar los efectos del recinto, o del entorno en donde está instalado el altoparlante, de esta manera los datos obtenidos presentan una mayor precisión, en cuanto muestran únicamente la respuesta del altoparlante. Por otro lado, si se consideran los efectos del entorno, y se reduce la precisión, el realismo en la medición va a ser mayor, dado que en realidad el oyente va a estar afectado por todas las reflexiones y contribuciones de la sala, por ende queda a elección si se quiere medir teniendo en cuenta la percepción o no.

De esta manera, hay tres respuestas presentes en una medición, una es la del altoparlante, otra es la de la sala, y por último la del oyente. Si bien la respuesta del oyente puede ser considerada constante en todo el recinto, tanto el altoparlante como la sala van a ser dependientes de la posición, una de las razones por la cual es muy difícil corregir problemas acústicos con electrónica (ver Los límites de la ecualización).

Fig 2: Cómo evitar la reflexión del piso.

Si el propósito es el de calibrar un ecualizador o un crossover, en este caso la precisión debería ser prioridad, y en el caso de no estar en un ambiente anecoico, se pueden contar con diferentes técnicas para evitar el filtro peine creado por las reflexiones. Una de ellas es la de colocar el micrófono a nivel del piso para evitar la reflexión del mismo, mientras que el micrófono a nivel del oído es más acorde a la percepción del oyente. También existen técnicas por software para evitar las reflexiones, por ejemplo crear una ventana temporal de medición, de esta manera cualquier información que no esté temporalmente dentro de la ventana no va a ser incluida en los cálculos.

Si lo que se quiere es realismo, un elemento a tener en cuenta es la simulación de la presencia de la cabeza, esto es llamado HRTF, por sus siglas en inglés Head Related Transfer Function. Puede ir desde tomar un objeto de dimensiones parecidas a la cabeza e insertarle dos micrófonos convenientemente, hasta simular el torso, y con diferentes grados de precisión, la estructura del oído (la pinna y el canal).

Estas implementaciones son bastantes costosas, pero por suerte existen soluciones simples que pueden servir. Una de ellas es la de introducir pequeños micrófonos (apuntándolos hacia afuera) en nuestros propios oídos, o en un caso menos intrusivo colocarlos por arriba de nuestros oídos, por ejemplo en el marco de anteojos.

 

Fig 3: Torso y cabeza binaural.

 

Fig 4: Micrófono en oído.

 

Fig 5: Micrófonos sobre oídos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Eduardo Sacerdoti
Investigación & Desarrollo – Equaphon

Eduardo Sacerdoti

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